Submarinismo en la Costa Brava
Las sorpresas que esconde el fondo marino de la Costa Brava son un tesoro que muchos anhelan y otros ya disfrutan. Una buena opción para deleitarse y disfrutar de estos secretos es la práctica del submarinismo, una de las actividades estrella de la zona.
Los amantes de este deporte pueden gozar de espectaculares inmersiones en las Islas Medas y en el Cap de Creus, dos enclaves ideales para conocer la fauna y flora marina que habita en las profundidades del mar Mediterráneo.
Esta reserva natural fuertemente protegida, permite bucear entre aguas claras y descubrir un espectáculo marino de luz, color y movimiento. Se trata de deslizarse por una vida marina paralela por la que no estamos acostumbrados a movernos.
Pero esta experiencia no está reservada sólo para los expertos submarinistas; en la zona existen escuelas especializadas que ofrecen cursos para los que se inician en este deporte.
Para empezar a introducirse en este mundo marino, el bautismo de buceo es la forma habitual para aprender a disfrutar de la experiencia de nadar bajo el mar.
Se empieza con inmersiones de no más de 15 metros de profundidad acompañado por expertos submarinistas. A esta profundidad la luz se percibe clara y permite disfrutar de la fauna y flora de la zona que suele concentrarse en los primeros metros.
Las inmersiones en la Costa Brava, sobre todo durante la época estival, son continuas en la zona que comprende las cinco millas de costa existentes entre l’Escala y las Islas Medas en l’Estartit. El golfo y la bahía de rosas es otro de los puntos estratégicos habituales de la Costa Brava donde se realiza submarinismo, concretamente desde punta Falconera al cabo de Creus, pasando por Cala Montjoi.
Los prados marinos, la contemplación de los corales, las diferentes tonalidades de colores, las rocas erosionadas, las cuevas submarinas, los contraluces, los diferentes peces y sus comportamientos… son un mundo aparte que merece la pena descubrir.
Foto realizada por jesjimher.

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